Los bosquimanos (I)

Localización 

Desde hace unos 40.000 años, los bosquimanos habitan y cazan en un territorio desértico que está repleto de arena y que se encuentra situado en África del Sur. Estos individuos residen en el desierto del Kalahari. La población ronda las 100.000 personas y están repartidas en los estados africanos de Botsuana, Namibia, Angola, Sudáfrica, Zambia y Zimbabue.

El desierto del Kalahari posee una extensión de más de 900.000 kilómetros cuadrados. El territorio es una vasta e inmensa llanura que presenta un clima muy seco y caluroso. En algunas regiones existen árboles y diversas raíces, bayas y frutos secos comestibles. El ecosistema también tiene alguna zona con hierba, que sirve de alimento a los animales que habitan en el territorio, como los antílopes.

Los habitantes del Kalahari viven en tribus nómadas. Cada una de las comunidades está integrada por pequeños grupos familiares que controlan una extensión de unos 800 kilómetros cuadrados. Los bosquimanos se extienden por la mayor parte del sur de África y por algunas regiones del este del continente africano. Los investigadores desconocen el origen de este pueblo cazador y recolector. Los individuos cazan con flechas envenenadas, colocan trampas con las que capturar a sus presas, y sus descendientes realizaron las primeras pinturas rupestres en las cuevas del sur de África. Los bosquimanos se comunican entre sí emitiendo unos sonidos muy extraños. Estos individuos habitan en regiones muy remotas del desierto del Kalahari.

Estructura social y caza 

Durante las primeras horas del día, las personas se reúnen, se sientan juntos y se comunican entre sí sobre temas vulgares de la vida cotidiana, como la caza del día. Los miembros de una tribu lo comparten todo, pues las familias se reparten los materiales que carecen y que necesitan para conseguir la supervivencia. Este sistema de obligaciones personales y de solidaridad social asegura una interdependencia entre todos los integrantes de la comunidad y garantiza la supervivencia del grupo.

5-bots-bush-la-127-original_screen.jpg
Fuente: Survival.es

Los bosquimanos viven de la caza y de la recolección. Los varones se dedican a cazar y las mujeres se encargan de recoger las plantas y las frutas existentes en la llanura desértica. Durante el periodo de precipitaciones, la región de la meseta está repleta de alimentos vegetales. En el desierto del Kalahari no hay agua, por lo que los bosquimanos la recogen de la flora que consumen. Los individuos ingieren melón salvaje, pues este alimento les proporciona una gran parte del líquido que necesitan para vivir. Los humanos extraen la pulpa del interior de la fruta y se la comen. Las semillas del melón se secan antes de ser ingeridas con el calor del carbón.

Los ancianos suelen subirse a un árbol cercano al poblado para vigilar de noche si existe alguna amenaza nocturna. La gente mayor necesita menos horas de sueño, por lo que es tradicional que los ancianos varones solteros pasen la noche al raso en un estado de vigilia para proteger la comunidad. Los bosquimanos ingieren todos los alimentos susceptibles de ser consumidos, y no tiran nada que pueda usarse como instrumento o herramienta.

Las mujeres son las encargadas de cocinar los vegetales, las raíces y las frutas que recolectan. Estos alimentos proporcionan a los individuos la única fuente de líquidos durante los periodos anuales más calurosos. Los vegetales, como los pepinos, son recubiertos con carbón y cenizas y son consumidos el día posterior.

El fuego es el centro de la vida social de los bosquimanos, ya que es el lugar en el que se prepara la comida, donde se reúnen para interaccionar entre sí y donde se calientan por la noche. Las relaciones entre los miembros de una tribu son muy estrechas, ya que cada individuo presenta un patrón social muy definido, que determina el comportamiento de cada integrante con el resto de la comunidad. Las costumbre sociales y rituales están dirigidas a garantizar la supervivencia y la seguridad del grupo.

Los bosquimanos se ríen de algún miembro de la tribu que sufre una pequeña desgracia. Este modo de actuación es una forma de quitarle importancia al desagradable suceso. Esta tradición trata de fomentar la igualdad entre todos los integrantes de la comunidad, y de este modo, intentar reforzar la estabilidad y potenciar la armonía entre las personas que conforman el grupo familiar de la tribu. Ningún individuo se considera superior a otro, ya que están organizados en una sociedad igualitaria en donde todos son iguales. La comunidad tiene un modo de vida social basado en la igualdad.

Los ancianos varones ya no participan en las cacerías con el resto de hombres, pero todavía son muy útiles para la tribu en otras muchas facetas de la vida cotidiana. El anciano busca veneno para cazar a los animales. El veneno se obtiene a partir de la larva de un escarabajo. Los bosquimanos envenenan sus flechas con esta sustancia. Durante la época de lluvias, el escarabajo ingiere las hojas de una planta venenosa. En el momento en el que finaliza este periodo, el animal escarba dentro de la tierra y forma un pequeño capullo de barro, en donde deposita los huevos. Estos huevos se transforman en larvas. La cavidad estomacal de este ser vivo desarrolla unas bacterias que producen el veneno. Los ancianos matan a la larva y obtienen la sustancia venenosa. Los hombres son los encargados de preparar el veneno que aplican sobre las flechas.

Los viejos sacan a las larvas de los capullos de barro, y presionan al animal con los dedos para que se ablande por dentro. El veneno se deposita sobre un hueso, que está colocado muy próximo al fuego, para que el calor mantenga el producto líquido y caliente. El anciano mastica la corteza de un árbol y la mezcla con el jugo del veneno. Este acto aumenta la potencia y la efectividad de la sustancia venenosa, y ayuda a que el líquido se adhiera mejor a las flechas. Las flechas de caza de los bosquimanos presentan cinco piezas diferentes, que se distribuyen en dos partes. El trozo más largo se rompe cuando el arma impacta en un animal, y éste corre a través de la vegetación. La parte delantera es más corta, va impregnada con el veneno y queda insertada en la carne del ser vivo.

1518457870_941988_1519316440_noticia_normal
Fuente: Survival.es

Existe un antídoto para el veneno de los bosquimanos. Éste se obtiene a partir de una sustancia vegetal que todos los cazadores llevan en sus bolsas. Las mujeres alejan a sus hijos del lugar en el que los varones están preparando el veneno. Esta actividad es la única faceta de su cultura que se considera tabú, y se le prohíbe a los niños y a las féminas.

El veneno de sus flechas puede tardar mucho tiempo en hacer efecto. En ocasiones, llegan a pasar más de 24 horas hasta que el animal está lo suficientemente débil como para que los hombres puedan liquidarlo. Durante el periodo de caza, los cazadores permanecen alejados del resto de la tribu, ya que no deben participar en ninguna fiesta o juego comunitario, no pueden jugar con sus hijos, ni dormir con sus mujeres. Los bosquimanos creen que si un cazador se permite esos lujos, éste estará demasiado débil como para hacer su trabajo de forma óptima. Los individuos tienen que mantener un vínculo psíquico con el animal herido, porque al día siguiente, cuando se dediquen a buscar y a seguir su rastro,  deben encontrar a un ser vivo débil y próximo al lugar en el que le dispararon la flecha.

Durante el periodo de caza, las mujeres bailan las danzas y cantan las canciones tradicionales de su cultura. Un baile típico de los bosquimanos es la Danza del Melón, que es uno de los juegos femeninos más tradicionales. Las féminas se pasan esta fruta mientras bailan y cantan. La mujer que deje caer el melón al suelo recibe las burlas y las bromas del resto de las participantes. Los bosquimanos suelen carecer de abundante comida y bebida. Este hecho suele estar reflejado en los bailes culturales de la tribu. Por otro lado, existe una danza que representa el triunfo del hombre. Durante la coreografía, los varones se desafían unos a otros. Las mujeres dan palmas y cantan canciones tradicionales como acompañamiento al baile.

A la mañana siguiente de haberle clavado la flecha con el veneno al animal, los varones comienzan a buscar y a seguir su rastro. Suelen recorrer varios kilómetros hasta que observan que el ser vivo está demasiado débil como para liquidarlo. En ese instante es asesinado. Los bosquimanos cazan a los antílopes y a los ñúes debilitados por el veneno con lanzas. La carne del animal es distribuida y repartida entre todos los miembros de la tribu. Toda la carne que no se consume el mismo día de la caza se corta en tiras y se cuelga de los árboles. A pesar de que el alimento comienza a pudrirse en cuanto se seca, éste todavía es comestible y los bosquimanos lo consumen hasta una semana después de que el animal es asesinado.

Los ancianos tampoco crean y colocan las trampas, pero sí que se encargan de comprobar que las trampas están bien fabricadas, y también ayudan a cortar y a transportar la carne de las presas hasta el poblado. Gracias a esta labor, los viejos son muy respetados y ostentan un gran prestigio social dentro de la organización de la tribu. Los ancianos también cotejan si algún ser vivo queda atrapado en alguna de las trampas. A pesar de estar prácticamente inmovilizados en el cepo, los cuernos y las pezuñas de los animales que habitan en el desierto son muy peligrosos, ya que pueden herir a los cazadores. Los bosquimanos deciden cortar el cuello de los seres vivos que caen en sus trampas con un cuchillo para asesinarlos. Los cazadores tienen que ser muy precavidos a la hora de enfrentarse a los animales, porque cualquier herida les puede ocasionar una grave infección que derive en una gangrena y que les ocasione la muerte o la pérdida de una extremidad.

Las presas son cortadas y transportadas al poblado. En este lugar los animales son despellejados y cocinados. Los niños varones también participan en las actividades comunitarias, que consisten en desollar al ser vivo cazado. La piel de algunos animales, como la de los ñúes, es demasiado dura para ser curtida, por lo que los bosquimanos la ingieren en los periodos de carestía de alimentos y la emplean para fabricar las sandalias.  El cuero curtido de los seres vivos es aplastado con troncos de árboles y es estrujado, con el objetivo de estirarlo y reblandecerlo. Los niños varones realizan las labores de menor importancia, por lo que se dedican a limpiar los intestinos del animal. Esta actividad les permite conocer desde sus primeros años de vida la anatomía de los seres vivos que cazarán en el futuro.

Segunda parte.

Realizado por: Eduardo Acín (Periodista)

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: