Las características del Homo ergaster (I)

Esta especie fue descubierta en 1975 en la región africana de Koobi Fora, que está situada en el estado de Kenia. Fue hallada por el antropólogo británico Colin Groves y por el paleoantropólogo checo Vratislav Mazák. Este antepasado humano habitó en la Tierra desde hace unos dos millones de años hasta hace alrededor de un millón de años. Se han encontrado restos óseos de este humano primitivo en varios yacimientos localizados en África Oriental y en África del Sur.

Side View Of Homo ergaster Skull Nariokotome Boy
Cráneo de Turkana boy. Fuente: BBC

Este antepasado humano fue el que sustituyó a Homo habilis en la Tierra, por lo que esta especie podría ser la evolución de Homo habilis o de Homo rudolfensis. Se descubrió un esqueleto casi completo de este humano primitivo en un gran estado de conservación. Era un niño de unos 11 años de edad, que vivió en el planeta hace alrededor de 1,6 millones de años, que se conoce por el nombre de Turkana boy. El varón, que presentaba una estatura cercana a los 1,60 centímetros y una capacidad craneal superior a los 850 centímetros cúbicos, fue hallado en el yacimiento de Nariokotome, que se encuentra próximo al lago Turkana, que está localizado en el estado africano de Kenia. Los investigadores aseveran que la causa del fallecimiento del niño se produjo por una septicemia, (infección grave del organismo debida a la existencia de un foco infeccioso, del cual pasan gérmenes a la sangre), provocada a partir de la infección de un molar.

El Homo ergaster poseía una mayor capacidad craneal que la de los antepasados humanos anteriores, ya que su cerebro tenía un volumen de entre unos 950 ú 800 centímetros cúbicos. La cara era más moderna y el torus supraorbital era de menor tamaño que la de los humanos antecesores. Asimismo, tenía una mandíbula, una dentición y un prognatismo de un tamaño inferior al que poseían los antepasados humanos anteriores. También presentaba una cara más plana que las especies antecesoras.

El Homo ergaster ostentaba una constitución física bastante similar a la que tiene el ser humano actual, por lo que era más robusto que los antepasados humanos anteriores. Este humano primitivo poseía una proporción corporal muy parecida a la que presenta el ser humano actual, ya que sus brazos y sus piernas eran bastante idénticas a las extremidades que poseen los seres humanos modernos.

Su complejidad social fue aumentando respecto a las especies antecesoras, ya que habitaban en grupos sociales algo numerosos, tenían una pautada organización en las actividades que realizaban y una cierta organización en los espacios en los que vivían. Los expertos consideran que el Homo ergaster pudo tener un lenguaje articulado. Era una especie carnívora, ya que era un ser vivo carroñero. También era un depredador, porque cazaba pequeñas presas para alimentarse. Fue el primer antepasado humano que empleaba el fuego. Todavía no sabía manipular, ni hacer fuego, pero de forma ocasional, sí que utilizaba el fuego. Se han hallado varios rastros de fuego en una serie de yacimientos africanos que estaban asociados a esta especie.

El Homo ergaster fabricó y utilizó unas herramientas realizadas en piedra más modernas que las del Homo habilis, por lo que dejaron de elaborar el chopper y el chopping tool. Este humano primitivo diseñó el primer bifaz. El bifaz fue la evolución del chopper y del chopping tool. Empleó estos instrumentos de piedra de forma habitual y diaria, ya que aparecen en todos los yacimientos que están asociados a esta especie. El bifaz era una herramienta de piedra, pues era un guijarro al que le habían dado una serie de golpes perimetrales a lo largo de toda su superficie. De este modo, este canto rodado tenía todo su perímetro completamente afilado. El bifaz era una especie de hacha, que estaba fabricada en piedra. Los primeros bifaces se desarrollaron hace alrededor de un millón y medio de años. Este instrumento era una pieza robusta, muy cortante y muy resistente. Las posteriores especies de humanos primitivos siguieron usando los bifaces como una herramienta útil hasta hace unos 50.000 años.

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Un bifaz elaborado por el Homo ergaster. Fuente: El Mundo

Los bifaces eran las herramientas más características del Paleolítico inferior. Básicamente, se trataba de una evolución del chopper y del chopping-tool, pues los humanos prehistóricos no se limitaban simplemente a crear un filo en uno de los lados del guijarro, ya que continuaban elaborando las extracciones por las dos caras bifaciales. De esta forma, apuntaban ligeramente uno de los extremos, y llegaban de forma natural a crear el artefacto. Las primeras herramientas eran muy toscas, y presentaban un filo irregular y sinuoso, pero respondían morfológicamente al concepto del bifaz.

Este instrumento servía como una especie de hacha de mano, con la que cortar la carne de las presas, y con la que carroñear los seres vivos cazados por los depredadores carnívoros. El bifaz, como instrumento lítico, surgió en el continente africano, ya que las herramientas más antiguas fueron localizadas en diversas regiones de África Oriental. Los bifaces más antiguos se hallaron en los yacimientos de Kokiselei y de Olorgesailie, y fueron fabricados hace unos 1,7 millones de años y hace unos 1,5 millones de años respectivamente. Ambos yacimientos están ubicados en el estado africano de Kenia. Estos artefactos eran muy primitivos y rudimentarios, ya que estas herramientas eran unos cantos rodados un poco alargados y con forma almendrada, que tenían un extremo puntiagudo, y que presentaban un filo cortante muy sinuoso, efectuado mediante una serie de impactos directos sobre el núcleo.

Los humanos primitivos comenzaron a realizar el bifaz por todos los territorios africanos, y posteriormente, la elaboración de esta herramienta se extendió a las regiones del Próximo Oriente. Los bifaces más antiguos en esta zona se encontraron en el yacimiento de Ubeidiya, que está localizado en el estado de Israel. Estos individuos realizaron estas herramientas hace unos 1,4 millones de años. Más tarde, los antepasados humanos del Sur de Asia también empezaron a efectuar este artefacto. Los científicos descubrieron bifaces en el yacimiento de Attirampakan, que esta ubicado en el estado de India. Estos individuos elaboraron estas herramientas entre hace alrededor de 1,5 millones de años y un millón de años. Finalmente, los antepasados humanos posteriores comenzaron a elaborar y a usar los bifaces hace unos 700.000 años en las regiones del Centro y del Sur de Europa.

Estos humanos primitivos fabricaron y emplearon una gran cantidad de bifaces, que presentaban unas formas muy variadas. Estas herramientas fueron elaboradas con una técnica primitiva y somera. Estos artefactos poseían una estética muy poco cuidada, ya que eran unos instrumentos espesos, que presentaban unas aristas muy sinuosas, pues los antepasados humanos no realizaron los retoques con precisión. Las caras de las piezas estaban trabajadas de una forma muy somera, ya que eran unos instrumentos fabricados a partir de muy pocos golpes. Estas herramientas tenían una forma algo almendrada, y estaban trabajadas muy superficialmente. Los bifaces se fabricaban utilizando un percutor duro, como una piedra, y presentaban una talla muy poco cuidada.

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Un bifaz (izquierda) y un hendedor (derecha) creados en el Paleolítico inferior. Fuente: El Mundo

Esta especie también elaboró y empleó el hendedor. Esta herramienta tenía un método de fabricación muy básico, en donde un gran bloque de roca cortante era golpeado con fuerza con un percutor duro. Este golpe ocasionaba el desprendimiento de una gran lasca, que presentaba un filo cortante, y que era transversal al eje longitudinal de la pieza. El hendedor solía tener algún tipo de modificación y de retoque en los laterales, con el fin de otorgar al instrumento una forma casi rectangular. Esta herramienta poseía un filo transversal al eje largo de la pieza, ya que el filo se encontraba en la zona dictal de la misma. El artefacto era golpeado en la zona aproximal, y el filo estaba en el lugar opuesto en el que la pieza recibía el impacto.

Estas herramientas eran útiles líticos típicos del Norte de África, de la Península Ibérica y del Sureste de Francia. Estaban realizados sobre una gran lasca, frecuentemente de cuarcita, de caliza y de ofita. Estos instrumentos no solían estar fabricados con sílex. Su principal característica era que presentaban, opuesto a su base, entendiendo por base la zona donde se encontraba el bulbo de la lasca, un filo transversal no retocado. Su función era similar a las cuchillas de carnicería, pues los humanos primitivos solían descuartizar y trocear a los animales cazados con ellas.

Como he indicado anteriormente, el hendedor fue fabricado y empleado mayoritariamente por los humanos primitivos que habitaban en el Norte de África y en la Península Ibérica, pero también se descubrieron una gran cantidad de estas piezas en diversos yacimientos ubicados en el Sur de Francia. Sin embargo, su elaboración no se extendió hacia los territorios localizados en el Centro de Europa. Este instrumento era una lasca de gran tamaño, que servía para desmembrar a un animal cazado. No era un artefacto excesivamente cortante y afilado, pero sí que era un instrumento de gran peso y muy contundente. El hendedor era una herramienta cortante, que permitía fácilmente quebrar la articulación y romper el hueso de una presa, por lo que era una especie de hacha de mano o de cuchillo de carnicero.

Asimismo, esta especie también tenía una tecnología líticafundamentada en la elaboración y en el empleo de pequeñas lascas de pocos centímetros de tamaño, con el fin de cortar y de procesar la carne de los animales cazados y para carroñear los trozos de los seres vivos asesinados por otros depredadores carnívoros. Las lascas eran los trozos de piedra cortante, que presentaban una longitud similar a su anchura. Por lo tanto, los individuos prehistóricos utilizaban las pequeñas lascas, que se desprendían del núcleo durante el proceso de fabricación de las herramientas más grandes, para procesar y cortar la carne. Estos instrumentos eran perfectamente empleables para multitud de tareas cotidianas, ya que su capacidad de corte era excelente.

Segunda parte.

Realizado por Eduardo Acín (Periodista)

Bibliografía:

Querol, María Ángeles. De los primeros seres humanos / Ma. Angeles Querol . – 3a reimp. Madrid: Síntesis, D.L. 2011

Domínguez Rodrigo, Manuel. En el principio de la Humanidad / Manuel Domínguez- Rodrigo Madrid: Síntesis, D.L. 2018

Humphrey Louis & Stringer Chris. Our human story, Londres: National history museum. 2018.

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