El amor cortés (y II)

Viene de la primera parte.

El concepto de amor

Staples Lewis, novelista medieval norirlandés, escribe en 1936 un libro titulado La Alegoría del amor. El escritor afirma que el amor es un invento medieval del año 1080, es decir, de finales del siglo XI. El concepto del amor nace en la antigua Provenza francesa, cerca de la ciudad gala de Limoges. Surge exactamente en la Escuela Catedralicia de Saint Martial. Las escuelas catedralicias son el precedente de las universidades, y estaban vinculadas a las catedrales. Lewis dice que imaginarse a alguien enamorado antes del año 1080 es un anacronismo.

Este hecho sorprende a cualquier ser humano, ya que tiende a pensar que el amor es algo eterno, innato, e inherente a la condición humana. Se cree que el amor no es algo adquirido culturalmente, y que no es algo que haya nacido en la sociedad. Para Lewis el amor es un hecho cultural, ya que es algo que nace en un momento concreto de la historia. Igual que ha nacido, el amor también puede morir en cualquier instante concreto. El escritor suizo, Denis de Rougemont, también asevera que el amor es un invento medieval. Aunque sitúa su invención en los siglos XII y XIII.

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Fuente: Pinterest

Para dar por válida la afirmación de Lewis hay que tomar en cuenta un factor. Este factor consiste en discernir lo que el escritor denomina como amor. Si quiere decir que antes del siglo XI, las relaciones entre un hombre y una mujer eran meramente carnales, en donde no había ningún sentimiento de amor asociado, el novelista yerra, porque ese argumento es una falsedad. Sólo hay que leer a los autores de la Antigüedad clásica para comprobar que existía un sentimiento de amor entre los protagonistas de las obras literarias.

Aunque sí que es cierto, que en la Edad Media nace una concepción radicalmente nueva del amor. Esta nueva concepción se denomina como el amor cortés. El mundo occidental es heredero de esa concepción medieval del amor. El modo actual de entender el amor en todos los ámbitos deriva inevitablemente del amor cortés. En este segundo punto sí que acierta Lewis, ya que sin el invento del amor cortés en el año 1080, los individuos no concebirían el amor como se percibe en la actualidad.

Hay una serie de ideas, de gestos y de actos físicos que consideramos eternos, pero que en realidad nacieron en el siglo XI. La idea de que el amor es un sentimiento puro,  o que es un sentimiento más digno que el mero contacto físico surgió en la Edad Media. Se produce una idealización del ser amado. Se considera que el ser amado es superior al propio enamorado. Los amantes medievales sienten que son inferiores y mucho más humildes que el ser que es objeto de su amor. Se considera que el amor verdadero requiere sacrificio, por lo que un amor que ha sido conseguido tras realizar algún tipo de sacrificio es más digno. Este nuevo concepto está relacionado con la idea de la autoflagelación, con la melancolía por el ser amado, por la necesidad de sufrir y por la dignidad del sufrimiento frente a la risa.

El amor produce melancolía. El hombre es considerado como un vasallo del amor, en el que el varón está obligado a hacer una serie de sacrificios para alcanzar el corazón de la mujer, igual que el vasallo hace diversos sacrificios por su señor. Incluso, el gesto de darse la mano puede ser considerado como un gesto simbólico de amor innato. Lewis piensa que el amor es un invento medieval, porque muchas de las ideas y de los gestos que se asocian al amor tienen una fecha de nacimiento clara, que es el periodo de la Edad Media.

El amor cortés en España  

El amor cortés se conoce sobre todo gracias a la lírica culta. La lírica culta que está vinculada al amor cortés nace también en el siglo XI en la zona francesa de la Provenza. La lírica culta y el amor cortés se extienden rápidamente por todos los países de Europa Occidental. Llegan al Norte de Francia, a Alemania y a Italia. En lo que respecta a la Península Ibérica, en primer lugar se extienden por Cataluña. Los poetas catalanes escriben sus poemas en la lengua provenzal, ya que es la lengua de moda en esa época. Posteriormente los poetas catalanes ya comienzan a escribir sus poemas en la lengua catalana.

La lírica culta y todas las doctrinas del amor cortés, que se encuentran asociadas a esa lírica culta, llegan mediante las rutas del Camino de Santiago a la zona occidental de la Península Ibérica. Los poetas gallegos escriben la lírica culta en galaico – portugués. La moda de la lírica culta se extiende hasta Castilla, y los poetas castellanos también escriben la poesía culta en galaico – portugués. Sin embargo, los poetas castellanos no solían hablar en este idioma, pero esta lengua se convirtió en el lenguaje de moda en el centro peninsular. Los poetas castellanos consideran que la lengua conveniente para escribir la lírica culta es el galaico – portugués, y no el castellano, que es su lengua nativa. El castellano es la lengua más idónea y la que más se utiliza en el comercio y en la política.

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Fuente: Pinterest

Todo esto cambia a mediados del siglo XIV. Los poetas castellanos comienzan a escribir los poemas de la lírica culta en castellano. Se impone el castellano como la lengua de moda de la época a la hora de escribir la lírica culta, hasta tal punto, que hasta los poetas gallegos empiezan a escribir la lírica culta también en castellano, aunque su lengua nativa sea el galaico – portugués. Un poeta español muy famoso que escribe lírica culta es Alfonso Álvarez de Villasandino.

La lírica culta trata sobre los sentimientos amorosos del hombre, y no sobre los sentimientos amorosos de la mujer. Está escrita en primera persona masculina, ya que se escribe en un yo poético masculino. Los temas son de temática amorosa, y están impregnados de las doctrinas y de los tópicos amorosos del amor cortés. El amor se encuentra vinculado a la melancolía y a la enfermedad. El amor también está asociado con el reconocimiento de la superioridad de la dama sobre el varón.

El amor cortés no llega solamente a la lírica, sino que también llega a la prosa. El amor cortés abarca dos géneros de la prosa, que son los libros de caballerías y la ficción sentimental. Los libros de caballerías trasladan una idea del amor cortés un poco turbia, ya que existe una mezcla entre el amor carnal y el amor espiritual. El amor caballeresco no es exactamente un amor cortes, sino que es una derivación del amor cortés mucho más carnal. En cambio,  la concepción del amor cortés en la ficción sentimental sí que es absolutamente espiritual. La ficción sentimental son novelas cortas en donde apenas hay acción, ya que todo el argumento se centra en los sentimientos amorosos de los personajes.

Por otra parte, la aristocracia medieval inventa y diseña una nueva concepción de entender el amor, que se convierte rápidamente en una moda en la sociedad cortesana del medievo. Esta nueva concepción de amor espiritual se denomina amor cortés. Ese amor espiritual es una marca de distinción de la nobleza frente a los campesinos, que sólo aman con el cuerpo.

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Fuente: Pinterest

Algunos críticos norteamericanos, como el medievalista Keith Whinnom, comentan que los poemas del amor cortés están escritos en clave, y están repletos de alusiones sexuales encubiertas. Whinnom dice que cuando aparece en un texto la palabra morir, lo hace con dos sentidos, el literal, que significa fallecer, y el sentido sexual, que está asociado al coito y a la eyaculación. El escritor también asegura que cuando aparece en un texto la palabra conocer, lo hace con dos sentidos, el literal, que significa tener conocimiento de alguien o de algo, y el sentido sexual, que está asociado al disfrute y al goce físico.

Por el contrario, otros críticos no están de acuerdo con esta afirmación. El hispanista inglés Alexander Parker indica que las palabras de Whinnom son una exageración, ya que piensa que no hay evidencias claras de que exista un sentido encubierto en los poemas, y que toda la carga erótica que observa el norteamericano, no es más que una sobreinterpretación suya. Whinnom recomienda a Parker leer los poemas en los manuscritos originales y en el formato original.

En realidad hay de todo. Algunos poemas sí que están escritos en clave erótica, pero hay otros que no. En la vida cotidiana de la aristocracia medieval, algunas personas sí que creen en la existencia de un amor cortés puro y espiritual. Sin embargo en la Castilla del siglo XV, el amor cortés degenera y se convierte en un mero lenguaje, es decir, se convierte en una tapadera retórica y en un disfraz lingüístico, con el objetivo de aludir a las relaciones puramente carnales. El amor cortés se transforma en una especie de lenguaje y de convención lingüística con el que encubrir las relaciones sexuales.

Realizado por Eduardo Acín (Periodista)

Bibliografía:

Lewis, C.S. La alegoría del amor: estudio sobre la tradición medieval, Buenos Aires, Editorial Universitaria, 1969.

Boase, Roger. El resurgimiento de los trovadores. Un estudio del cambio social y el tradicionalismo en el final de la Edad Media en España, Madrid, Ed. Pegaso, 1981.

Rougemont, Denis de. El amor y Occidente, Barcelona, Kairós, 1993.

Huizinga, John. El otoño de la Edad Media, Madrid, Alianza, 1994.

Whinnom, Keith. La poesía amatoria cancioneril en la época de los Reyes Católicos, Durham, University of Durham, 1981.

 

 

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